Onda Layetana Noticias - La actualidad sin fronteras

¿Pedirá perdón Torra por los 8.000 catalanes asesinados bajo el régimen de Companys?

José A. Ruiz 11/09/2020
El presidente Catalán ha exigido al Rey que pida perdón por el asesinato de Companys ordenado por Franco

Es de sobras conocido que el (aún) president de la Generalitat solo se dedica a hacer de correa de transmisión de lo que le diga su predecesor huido y a decir la barbaridad más gorda posible para ver si alguien de su parroquia le aplaude. Aun así no deja de sorprender el calibre de sus salidas de tono. En esta ocasión Torra pide (o más bien exige) al Rey de España que pida perdón por el asesinato ordenado por el dictador Franco sobre la persona de Lluís Companys, el mayor genocida de catalanes de la historia, a quien Torra gusta homenajear con flores una vez al año.
 
Como el Rey de España no es un político ni un tertuliano seguramente Torra se quedará sin respuesta, pero la auténtica pregunta, la que a muchos nos viene a la mente, es evidente: ¿Pedirá Torra perdón a Cataluña por los miles de muertos bajo el régimen de Companys?
 
Porque el régimen de Companys mató a más de 8.000 catalanes, si tomamos una cifra bastante conservadora y consensuada, pues en el sumario de su instrucción constaba su responsabilidad sobre las muertes de 25.000 catalanes. Bajo el régimen Franquista fueron fusilados 2.499 catalanes (cifra que sube a más de 3000 si incluimos a los fusilados en Cataluña pero nacidos fuera de ella) de los casi 130.000 asesinados en toda España. Franco mataba españoles, sin distinción por autonomías (aunque los andaluces fueron de lejos los más represaliados). Sin embargo Torra fue un genocida especializado en Catalanes.
 
Con ello no pretendo disculpar al dictador, pues ya solo por serlo su figura no tiene defensa posible. Si alguien considera que bajo su régimen se vivía mejor es porque jamás consideró ejercer la libertad. Pero Companys no fue menos genocida. Mató gente por discrepar, por ideología, por religión, creó campos de concentración, utilizando como campo n.º 1 el recinto del "Pueblo Español", donde concentraba a aquellos de quienes se consideraba que no encajaban como "buenos catalanes" a la espera de su ejecución. Luego concedía entrevistas a medios franceses en las que se jactaba de que el catolicismo "ya no era un problema" porque todas las iglesias de Cataluña habían ardido. Si, incluso la Sagrada Familia fue pasto de las llamas, aunque por fortuna se salvó.
 
La imagen de Companys ha sido reivindicada constantemente por el nacionalismo secesionista pese a carecer de cualquier atributo positivo. ¿Por qué? preguntarán muchos. La respuesta era que Companys tenía tres virtudes que le hacían único: Era Catalán, era "president" y fue asesinado por Franco. También era de Esquerra Republicana, aunque una extraña fijación le llevó a ordenar la muerte de casi un centenar de compañeros de su propio partido. De hecho, si elaborásemos un relato robot del prototipo de víctima de Companys nos saldría un varón muy religioso y de Esquerra Republicana. Vamos, que hoy Oriol Junqueras no dormiría muy tranquilo. Sin embargo tras sucesivos lavados de imagen las tres virtudes mencionadas le exoneraron frente al nacionalismo de todo lo demás, hasta el punto vergonzoso en el que algunos descendientes de fusilados por Companys (hijos y nietos de viudas y huérfanos de su represión) han ido a llevar flores a su tumba y presentarle sus respetos. Tan inconcebible como si Maria del Mar Blanco, hermana del concejal asesinado por ETA, fuese a ofrecer sus condolencias por la muerte de Igor González, el etarra que se suicidó la pasada semana y que perteneció al comando que asesinó a su hermano. (Aunque, llamativamente, el presidente Pedro Sánchez si le ha presentado sus condolencias, en un gesto tan inútil como lamentable).
 
Creo que el Rey Felipe, representante de nuestra monarquía parlamentaria, solo tendría que pedir perdón si ensalzase la figura del dictador o de su régimen, cosa que nunca ha hecho. Torra, sin embargo, se genuflexiona anualmente ante la tumba de un genocida de catalanes y rinde abierto homenaje a otros fascistas no disimulados como los hermanos Badía. Y luego están los desmanes que ha hecho Torra en persona, desde las llamadas a la violencia (indirectas pero inconfundibles) de "sus" CDR hasta su nefasta gestión de la pandemia en la que la confrontación política ha primado sobre la vida de los catalanes.
 
Por tanto, si llega la hora de pedir perdón, debería empezar Torra.
Onda Layetana Noticias: Artículos relacionados