A mil kilómetros

Juan Carlos Lobo 28/10/2019 196
Tras "El Candil", disfrutemos de "Las Chispas"
Verán ustedes.  Han pasado muchas jornadas desde que el Candil se apagó.  En breve volveremos, pero mientras tanto preparemos el terreno con estas Chispas del Candil.
 
Quien les habla está a mil kilómetros de Barcelona, ciudad que no sólo me vio nacer sino que además fue la ciudad, junto a esa sociedad, quien forjó mi personalidad.
 
Desde Andalucía he seguido con verdadera tristeza y horror lo que esos políticuchos, desde el presunto ladrón Pujol hasta el manifiestamente indigente intelectual Torra, le han hecho a mi querida tierra y a sus gentes.  Han inoculado el virus del odio y este ha encontrado a los diferentes gobiernos ineptos, que no han sabido o no han querido actuar contra él.
 
Ahora nos encontramos con un monstruo de enormes proporciones y un gobierno en funciones y disfuncional que no tiene ni la más remota idea de cómo afrontar el problema, y tampoco es que tenga mucho interés en hacerlo.
Tras la sentencia a los políticos delincuentes, sentencia muy light por que, según indican esos magistrados, todo era una pantomima. Sí, si. Una pantomima. Ya me gustaria a mi ver a esos jueces allí sufriendo lo mismo que los catalanes de bién, esos que respetan la constitución y las leyes y además están constantemente amenazados por los separatas.  O ya puestos, y teniendo en cuenta que los jueces viven en esos mundos de Yupi, muy alejados del mundo real, que le pregunten a su colega el juez Llarena, si es una pantomima o no.
 
Pues en esa pantomima, señores magistrados, Barcelona ha vivido una situación de terrorismo callejero alentado por los titulares del govern de la Generalitat.
 
¿Recuerdan eso de "apreteu, apreteu"? Pues Torra no se referia para nada el ejercicio en el cuarto de baño. Era para los actos que han quedado clavados en nuestra retina.
 
Para colmo este gobierno disfuncional y su blandito ministro de interior, el que come hamburguesas y bebe mojitos, enviaron al frente (y se olvidaron después de ellos) a múltiples dotaciones del Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil. Estos tenían órdenes de actuar con mesura mientras recibían de las hordas terroristas de Torra todo aquello susceptible de poder ser lanzado con el único propósito de dañarles, lesionar les o incluso matarles.
 
Igualita a la estampa que se produjo el día 27 en la manifestación que las gentes de bien en Cataluña organizaron. Como dato significativo, la prensa que cubrió esa manifestación no llevaba casco, y las fuerzas y cuerpos del estado estaban relajados.
 
Ya sabe eso de que "los fachas" somos muy peligrosos.
 
No olvíden ser aseados para que no les confundan con alguien de las CUP.
 
Adeu.