¿Hablamos del sujetador?

Eva Higueras 04/05/2021 102
La pandemia lleva a nuevas tendencias y el sujetador, para bien o para mal, se ve afectado.
Si quieres realizar una inversión en bolsa debes estar bien informado y debes tener una base educativa en cuanto a estudios financieros se refiere, es obvio. 
 
Cuando vas a comprar un sujetador, un sujetador para ti misma, la experiencia puede resultar igual de complicada que una inversión en bolsa, y el resultado igual de satisfactorio o decepcionante. 
 
Existen escuelas de negocios y de inversión, pero no de cómo saber escoger el sujetador más adecuado. Decir que según los expertos (porque si, también hay expertos en sujetadores, el sujetador ideal debe sujetar pero no oprimir, tener aros flexibles, tener el tamaño adecuado, debe de considerar el contorno de pecho, la talla, la copa (la cual puede ser A B C o D). 
 
Bien, pues con todo esto en la mente tú debes de entrar en la tienda. Mi consejo, porque ahora y con la experiencia vas aprendiendo, es priorizar. Tu primer pensamiento ha de ser ¿para qué quiero yo el sujetador que estoy buscando? 
 
Opción 1: Si lo que quiero es comodidad, comfort, que se ajuste a todo lo que dice el experto o lo que es mejor para mi espalda, mis cervicales.. entonces lo que debo hacer es ir directamente a la dependienta y no mirar el precioso y sexy sujetado que lleva puesto el maniquí. 
 
Opción 2: Si quiero un sujetador para lucirlo, un sujetador precioso, bien combinado, un sujetador que te va a costar una pasta.. pero que al final te da igual gastártela, por que para la ocasión vale la pena, entonces ya sabes lo que debes hacer. 
 
Entrando en la tienda con las ideas claras de lo que pretendes la compra va a ser mucho más fácil. Pero claro, ahora la moda es no llevar sujetador. Es la tendencia llamada braless. Antes no llevaban sujetador las más atrevidas. Luego fueron las llaves las it-girls, las celebrities y las influencers, pero la pandemia ha hecho que las mujeres hayan dicho bye-bye al sujetador. 
 
Pero si hacemos un poco de historia ya en la década de los sesenta algunas feministas hicieron suya la causa del no al sujetaros. En 1968, en la protesta feminista que se realizó durante el transcurso de la celebración del Miss América, los manifestantes denunciaron a los sujetadores como instrumentos de tortura femenina. También en esta década, justo en el uno de agosto de 1969, en plena época de apogeo hippie, se declaró en San Francisco un dia 'anti-sujetador' para protestar contra la presión social por usar prendas femeninas restrictivas. 
 
Bueno, pues nada. Ahora el hecho de que la pandemia nos haya obligado a trabajar en casa pues en pijama o en chándal o como nos haya dado la gana, sin necesidad de tener que ir vestidos a la oficina, y sin la necesidad de tener que ponernos un sujetador, ha hecho que resurja el movimiento braless. 
 
Según encuestas realizadas, muchas mujeres aseguran que a partir de ahora no van a volver a utilizar el sujetador en su dia a dia. Hay estudios (pues como en todo) que muestran los pros y los contras de llevar sujetador, pero como mujer (y al menos en mi caso) hay una cosa que odio y otra que adoro. 
 
Lo que odio es que en mi dia a día se me esté cayendo constantemente el tirante del sujetador, y eso que mira que lo ajusto cada dos por tres, y otra que, como decía, adoro, y el llegar a casa y quitarme el sujetador. 
 
Bueno, y otra que adoro más, 
 
y es que me lo quiten. 
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