Hasta la derrota final

Miguel Del Amo 06/04/2020 158
Multitud de catalanes engañados siguen empecinados en un proyecto sin sentido
Como decía un profesor mío, José Enrique Ruiz Domenech, de Historia Medieval: 'La historia es pendular, los acontecimientos se repiten cíclicamente y si no aprendes de esos errores y los solucionas se cometerán una y otra vez'. 
 
Por eso quiero trasladarme a finales de 1944, Alemania está perdiendo la guerra y la derrota es inminente. Un año antes, los socios de los alemanes, los italianos, habían derrocado a Benito Mussolini y se habían rendido a los aliados, pero Alemania seguía combatiendo, aunque los ejércitos británico, norteamericano y soviético la estaban rodeando. 
 
Y este es el punto importante para mí: ¿por qué si Italia se había rendido Alemania seguía batallando? Pues parece ser que la razón principal por la que los alemanes pensaron que no todo estaba perdido era que creían que lo científicos de su nación estaban a punto de cambiar el curso de los acontecimientos creando armas revolucionarias como el cohete V2 y los aviones de propulsión a chorro. 
 
La variable que influyó en el transcurrir de la historia es que mientras los alemanes trabajaban en nuevos cohetes y aviones, el proyecto Manhattan estadounidense desarrolló con éxito bombas atómicas. De hecho, cuando la bomba estuvo lista, Alemania ya se había rendido y fue una empecinada Japón la que sufrió sus lamentables consecuencias. 
 
Es ver a multitud de acérrimos secesionistas peregrinar a Perpiñán y recordar el final de la II Guerra Mundial. 
 
Veo a un bando que ha fracasado repetidamente. Veo a sus líderes en prisión. Veo que se han dividido en multitud de bandos y pelean entre ellos como hijos que aprovechan la ausencia de los padres para despellejarse por una mísera herencia. 
 
Multitud de catalanes que se sienten engañados y defraudados pero que aún no lo admiten en público, esperando un arma secreta. 
 
Esperando algo que se les ha ocultado por precaución y estrategia pero que variará el fiel de la balanza a su favor. Estos no han hecho caso a mi profesor, no han aprendido de la historia y simplemente están alargando su agonía. 
 
De derrota en derrota, en este caso no hasta la victoria, si no hasta la derrota final. 
 
Otra cosa es que el otro bando, el bueno, esté haciendo su trabajo y tenga un proyecto Manhattan actualizado al siglo XXI, pero eso es otra historia...