Postpandemia 5 - La nueva sanidad

David Martín 07/04/2020 236
La medicina, la investigación, la tecnología y los protocolos de actuación serán las claves de la nueva sanidad.
Volvemos al mundo de la postpandemia para intentar anticipar el futuro de la sanidad y como podrá evitarse que las próximas pandemias tengan el alcance que está teniendo esta.
 
El mundo está inevitablemente globalizado, la gente viaja, y eso no se va a poder evitar ni prohibir.  Los virus no tienen fronteras y llegan a cualquier parte del globo, por lo que el riesgo de que se produjese una pandemia como la que estamos padeciendo era inevitable, y aunque la gente a pié de calle no éramos conscientes de ello, muchos epidemiólogos ya avisaban de este hecho.  La diferencia está en que a partir de ahora les van a tomar más en serio.
 
Porque el objetivo es conseguir que la próxima crisis se ataje en sus primeras fases.  Impedir por todos los medios que pueda convertirse en un fenómeno tan mortal en el número de fallecidos y tan sangrante en su destrozo a la economía de tantos y tantos paises.  Porque a estas alturas y con los factores actuales, que este hecho se repita es solo una cuestión de cuando.
 
Pero para anticipar si la medicina va a poder reaccionar o no a los nuevos retos me gustaría que nos fijáramos primero en lo que ocurrió con la tecnología móvil, o que nos fijáramos en lo que ocurrió con los coches eléctricos.  Las empresas tienen un ritmo de competición entre ellas más o menos controlado, hasta que llega un elemento nuevo y lo desmonta todo.
 
En los teléfonos móviles fueron los smartphones, y más concretamente el iPhone.  A raiz de la aparición de este dispositivo todas las compañías tuvieron que sacar lo que tenían en los almacenes, empezar a replanteárselo todo y ponerse las pilas de verdad, porque hasta entonces el mercado de la telefonía había sido un terreno muy cómodo.  Con los coches eléctricos pasó algo parecido.  Eran un concepto que nadie quería explotar aún, hasta que Elon Musk creó Tesla y comenzó a fabricar vehículos eléctricos innovadores, y el resto de empresas pasaron del modo "somos los líderes del mercado" a la modalidad "tonto el último". Tuvieron también que crear sus propios vehículos innovadores, siguiendo a distancia la estela del original, cuando hasta el momento habían estado contaminando todo lo que les había sido necesario, y de repente tuvieron que entrar a fabricar coches eléctricos poco contaminantes.
 
Llevemos esto al mundo de la medicina.  No estoy diciendo que las farmacéuticas, las químicas y las tecnológicas tengan soluciones a las pandemias guardadas en un cajón.  En absoluto.  Pero sí que es cierto que las prioridades hasta ahora han sido diversas.  Las farmacéuticas buscaban curar, es cierto, pero sobre todo buscaban maximizar sus beneficios y para ello el objetivo límite estaba puesto en liderar sobre sus competidores.  Si los éxitos de una farmacéutica superaban a los de la competencia, se había alcanzado la meta.  Pero ahora la meta está mucho más alta.  Ya no vale guardarse una innovación para cuando los competidores presenten la suya.  Ahora la lucha es por proteger el futuro, y eso implica plantearlo todo en otros términos, porque ahora el futuro es imprevisible y el mundo puede descontrolarse en un escenario sin vencedores, en el que todos somos vencidos, y cuando la salud de millones de personas está en juego se rompe la baraja y se adoptan medidas excepcionales como el requisamiento de material y tecnología, la nacionalización de recursos médicos y farmacéuticos.. ese es un escenario en el que todos pierden y nadie hace negocio.
 
Además también hay que buscar la forma en que no solo la medicina sino también otras tecnologías puedan aunarse para ayudarnos a prever y a tratar una situación como ésta.  Por ejemplo: ¿Os acordáis de Star Trek?  Tenían aquellos fabulosos aparatitos, los "tricorder" médicos, que podían escanearte desde dos metros de distancia y el médico te decía: "mira, tú tienes esto, te pasa esto y éste es el diagnóstico". Evidentemente eso es ciencia ficción, y un científico además añadiría que es fantasía, porque claro que lo ideal sería que todos tuviéramos un tricorder médico, o mejor aún, unas gafas altamente tecnológicas desde las cuales pudiéramos ver de un color diferente a la gente infectada o pudiéramos ver como nubes de color los virus flotando en el ambiente, ¿eh que sería fácil parar una pandemia con eso si pudiéramos ver los virus? Con alejarse y no tocarlos podríamos aislarlos.. pero también es ciencia-ficción, ya que un virus es una entidad microscópica que no interfiere en la longitud de onda de la luz ni emite radiación alguna que permita detectarlo desde dos metros de distancia, así que por lo tanto no hay gafas que nos podamos poner para ver un virus.
 
Pero sí que pueden desarrollarse otro tipo de tecnologías más factibles, como arcos de detección, que evidentemente serian arcos activos, como los arcos de metales, que emitirán algún tipo de señal que pudiera interactuar y detectar un virus, o incluso una tecnología óptica microscópica que pudiera identificar visualmente a los microorganismos no catalogados.. o a nivel bioquímico podrian ser arcos que analizasen las emisiones del cuerpo humano, el aire que exhalamos, nuestras feromonas, y analizase esas muestras varias veces por segundo.  Evidentemente estamos hablando de una gran capacidad de proceso, con métodos de autoesterilización, procesadores superrápidos.. en pocas palabras, una inversión muy costosa, pero no tan costosa como una pandemia, porque ya vemos lo que ha pasado y vale la pena apostar por este tipo de tecnologías o por cualquier otra que aún no somos capaces de vislumbrar, porque la colisión de medicina y tecnología puede llevarnos a soluciones creativas, desde medidas altamente complejas y tecnológicas hasta cosas probablemente mucho más sencillas, o simplemente protocolos de actuación bién articulados que puedan evitar que una crisis sanitaria pase a ser una epidemia y luego una pandemia.
 
Es un tema fascinante, y no dudo que muchas mentes brillantes están ya redoblando sus esfuerzos para parir nuevas ideas que en un futuro nos salvarán la vida.